Entre la locura y la razón
- 24 nov 2017
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La escritura es una de las principales herramientas que se aprende desde niños. Escribir es probablemente una de las acciones que las personas realizan todos los días. Ya sea para anotar apuntes de la escuela, un número, una receta o una obra entera. Sí. Escribir puede ser una actividad tan simple como compleja.
Algunas personas deciden profesionalizar esta acción mediante el estudio de carreras profesionales como Letras o Periodismo. Otras simplemente toman lápiz y papel y crean historias gracias a su creatividad. Juan Miguel Zunzunegui es una combinación de las dos: profesionalización y creatividad.

Juan Miguel Zunzunegui es un escritor enfocado en la novela histórica y la poesía, además es músico y académico. Nació en el antiguo Distrito Federal en 1975, pero él prefiere definir su origen como ciudadano del mundo y mestizo de todas las culturas. Se tituló como licenciado en comunicación pero no es su única área de expertis, tiene una maestría en materialismo histórico y un doctorado en humanidades, este último conjunta sus más grandes pasiones: filosofía, historia, literatura y arte.
Foto: Lia Rueda
“Los datos históricos no sirven para nada, están en
wikipedia y son tan inútiles como si están en tu mente. No sirve. Lo que sirve es entender por qué las cosas pasaron como pasaron, mucho más que quién lo dijo, cuándo lo dijo y cómo lo dijo, es entender los grandes procesos que transforman al mundo.”
Su vestimenta fresca y relajada hacen un contraste absoluto con la complejidad de sus palabras. El paliacate azul que le cubre la cabeza, como si fuera un turbante, le da un aire reflexivo y espiritual. La postura que adopta para sentarse es muy parecida a la que se realiza en yoga. Su expresión corporal refleja simpleza, todo lo contrario pasa con su expresión verbal, su lenguaje abusa del entendimiento del interlocutor. Todo lo que dice tiene connotación filosófica y literaria.
“Estamos tan dominados por nuestros impulsos egoístas, nuestra obsesión de control y de dominio que todas las cosas hermosas que descubrimos las usamos para matar gente”.
Todo el entablado de su conversación incluye un dato de la historia. Hace un recuento de hechos históricos que terminaron en muerte y destrucción. Es un historiador de tiempo completo. Su narración se centra en los cómos y porqués. Expresa que su obra gira en torno a personajes ficticios que están, dicen, hacen y piensan lo que él quiere porque él los inventó.
“En el caso de ‘Locura y razón’, todos los personajes que aparecen ahí existen en la vida real, existen en mi vida real, tuvieron que ver conmigo y todo lo que hice fue algunos de forma de homenaje y algunos de forma burlona (...), siempre el personaje protagónico tiene algo de mí, otros personajes tienen algo de la gente que me rodea en ese momento”.
Su obra del 2015, ‘Locura y razón’, representa uno de los retos más grandes como escritor ya que la unión de la historia y la literatura obedecen a una prosa más poética. El libro enlaza cuatro historias, una artista con amnesia que se pierde en México, un periodista español que cubre la guerra europea, una prostituta que trafica información y un espía alemán que trata de tomar el control de su doble identidad. Cada uno de los personajes lidia con una historia de locura y razón que exalta sus pasiones y que explica el porqué de las guerras.
“Todas mis batallas internas están en ‘Locura y razón’ porque yo, como todos los seres humanos, estaba metido en lo mismo, en ser un campo de batalla, en ser un conflicto conmigo mismo, en tener rabia, ira, rencor, como todos los seres humanos, y pues yo pasé por todo un proceso de meditación y de observarme a mí mismo a ese punto de declarar la paz dentro de mí”.
Zunzunegui afirma que es la novela más íntima que ha escrito y que expresa muchas de sus luchas personales, el dilema de la búsqueda de la paz es una de ellas. Aborda ese encuentro con con la paz como algo prácticamente imposible, se cuestiona sobre cómo es posible reunirse con la paz si el mundo entero está en guerra.
“Si tú declaras la paz, dentro de ti mismo y transformas tu mente egoísta en una batalla de amor, el mundo va a empezar a tener menos egoísmo y más amor, es decir, la forma de terminar con la guerra en el mundo, es acabar con la guerra en el interior de cada individuo”. La plática sigue el mismo hilo filosófico. La conversación parece un diálogo entre su voz y su mente. Locura, razón, paz y guerra son el punto de encuentro de todas sus ideas. Ahí nacen y se desencadenan nuevas palabras. Zunzunegui representa su propia historia en su literatura.
“Y lo bonito de ‘Locura y razón’ es que no es un planteamiento teórico porque al final te cuento pues lo que yo hice y cómo yo logre estar en paz conmigo mismo a pesar de que el mundo sigue siendo la misma mierda de siempre. Y si yo lo puedo hacer cualquiera lo puede hacer”.

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